En las whiskerías "Las Vampiras" y "El Motel" del paraje "691" de Piquillín, Córdoba, permanecen suspendidas las excavaciones para buscar los supuestos restos de María de los Ángeles Verón, la joven tucumana raptada hace nueve años por una red de trata de personas. De todas formas, las tareas podrían reanudarse esta semana. Según una fuente de la causa, entre el jueves y el viernes le enviarán a la fiscala cordobesa Eve Flores los últimos informes arrojados por el georradar, un aparato que permite detectar irregularidades bajo tierra. En caso de que surja un dato nuevo, la fiscal no dudará en ordenar que el operativo se reanude.
"Marita" fue secuestrada en abril de 2002, cuando caminaba cerca de la Maternidad. Según testimonios, la mantuvieron cautiva en La Rioja; pero no hay pistas sobre cuál es su paradero.
Hace tres meses, la Justicia recibió un dato escalofriante: a "Marita" la habrían matado y calcinado en una whiskería de Córdoba; los restos, según esta versión, habrían sido enterrados en uno de los dos locales donde se hicieron las excavaciones: "Las Vampiras" y "El Motel".
Durante varios días, expertos del Equipo Argentino de Antropólogos Forenses y de Gendarmería Nacional recorrió los predios de las whiskerías con un georradar. En la Argentina hay sólo unos pocos aparatos de este tipo, y el que se utilizó para buscar a "Marita" fue aportado por el Ministerio del Interior de la Nación. Se trata de un artefacto similar a una máquina de cortar el césped, que envía ondas electromagnéticas hasta 2,5 metros de profundidad. Así, detecta irregularidades en la tierra (como objetos extraños o suelo removido). Luego, envía algunas imágenes. Los forenses, ahora, están realizando una nueva evaluación de los datos arrojados por el georradar. Si se determina que hay algún punto de interés, la fiscal reactivará la búsqueda, que permanece suspendida desde el jueves, ya que se agotaron los sitios donde excavar.
"Marita" fue secuestrada en abril de 2002, cuando caminaba cerca de la Maternidad. Según testimonios, la mantuvieron cautiva en La Rioja; pero no hay pistas sobre cuál es su paradero.
Hace tres meses, la Justicia recibió un dato escalofriante: a "Marita" la habrían matado y calcinado en una whiskería de Córdoba; los restos, según esta versión, habrían sido enterrados en uno de los dos locales donde se hicieron las excavaciones: "Las Vampiras" y "El Motel".
Durante varios días, expertos del Equipo Argentino de Antropólogos Forenses y de Gendarmería Nacional recorrió los predios de las whiskerías con un georradar. En la Argentina hay sólo unos pocos aparatos de este tipo, y el que se utilizó para buscar a "Marita" fue aportado por el Ministerio del Interior de la Nación. Se trata de un artefacto similar a una máquina de cortar el césped, que envía ondas electromagnéticas hasta 2,5 metros de profundidad. Así, detecta irregularidades en la tierra (como objetos extraños o suelo removido). Luego, envía algunas imágenes. Los forenses, ahora, están realizando una nueva evaluación de los datos arrojados por el georradar. Si se determina que hay algún punto de interés, la fiscal reactivará la búsqueda, que permanece suspendida desde el jueves, ya que se agotaron los sitios donde excavar.